Nosotros

4 pilares de la trampa de pobreza en los Andes

NUESTRA HISTORIA

Multilingual Foundation Cusco

Multilingual Foundation no nació como una escuela. Nació como una pregunta que nos persiguió durante años:

¿Por qué tantos proyectos de desarrollo fracasan cuando la ayuda externa se retira?

 Durante más de 25 años, Boris Santos. trabajó en proyectos de desarrollo económico, emprendimiento, turismo comunitario, producción, educación y fortalecimiento social con organizaciones nacionales e internacionales, entre ellas Naciones Unidas, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la Cruz Roja y otras entidades de cooperación.

En ese camino, el trabajo con comunidades andinas se convirtió en una parte profunda de  su vida. No fue una experiencia de escritorio. Fue trabajo en campo, en chacras, talleres, reuniones comunales, capacitaciones, ferias, rutas turísticas, asociaciones de productores y proyectos de emprendimiento. Fueron años escuchando, acompañando y tratando de construir oportunidades donde históricamente  solo habían llegado promesas

Durante mucho tiempo, parecía que los proyectos funcionaban. Se diseñaban planes, se organizaban asociaciones, se enseñaban procesos productivos, se capacitaba a las familias, se acompañaban emprendimientos y se construían modelos de negocio. En muchos casos, el trabajo duraba dos o tres años. Las comunidades aprendían los pasos, repetían los procedimientos, mejoraban su producción y comenzaban a generar resultados.

Pero luego ocurría algo que se repetía una y otra vez.

Cuando el equipo técnico, el facilitador o la organización de apoyo se retiraba, la mayoría de los proyectos se debilitaba rápidamente. En muchos casos, en menos de seis meses, los avances colapsaban. No porque no se hubiera trabajado. No porque las personas no fueran buenas. No porque no hubiera esfuerzo. Al contrario: se había trabajado intensamente durante años.

Esa repetición nos obligó a mirar más profundo.

Nos dimos cuenta de que el problema no estaba solamente en la falta de dinero, en la falta de herramientas o en la falta de capacitación. Había algo más estructural. Algo que empezaba mucho antes de la adultez. Algo que tenía que ver con la forma en que las personas habían crecido, aprendido, pensado y construido confianza en sí mismas.

 Comenzamos a entender que muchas personas podían seguir instrucciones con enorme responsabilidad, pero tenían grandes dificultades para asumir liderazgo, tomar riesgos, modificar procesos, innovar o sostener decisiones propias cuando el acompañamiento externo desaparecía. Eran excelentes ejecutores de una ruta ya trazada, pero el sistema nunca les había dado las condiciones para convertirse en creadores de nuevas rutas.

Ese descubrimiento fue doloroso, pero también iluminador.

Comprendimos que si queríamos transformar realmente una comunidad, no bastaba con  intervenir cuando las personas ya eran adultas. Había que empezar mucho antes. Había que mirar la primera infancia.

Allí apareció una de las respuestas más duras: la anemia infantil.

En muchas comunidades andinas, una gran parte de los niños crece con anemia durante los años más importantes para el desarrollo del cerebro. Esta condición, muchas veces silenciosa, limita la atención, la memoria, la comprensión, el lenguaje, la autorregulación y la capacidad de análisis. Cuando esto ocurre entre los 0 y 5 años, el daño puede acompañar al niño durante toda su vida escolar y adulta.

Entonces entendimos algo fundamental:

No se puede pedir pensamiento crítico a un cerebro que no fue nutrido a tiempo.
No se puede exigir liderazgo a una persona a la que nunca se le dio la oportunidad de desarrollar confianza.
No se puede hablar de meritocracia cuando los niños no parten del mismo punto.
No se puede esperar desarrollo sostenible si la intervención empieza demasiado tarde.

 A esa realidad se sumaban otros problemas igual de profundos: una educación de baja calidad, pocas oportunidades reales de internacionalización, ausencia del inglés en la infancia, discriminación histórica, baja autoestima colectiva y una sociedad fragmentada donde los niños de distintos estratos casi nunca se reconocen como pares.

Así nació Multilingual Foundation.

El 8 de diciembre de 2018, con la convicción de que el cambio debía comenzar desde los primeros años de vida, se fundó Multilingual School Cusco: una propuesta educativa creada para demostrar que sí es posible formar niños con pensamiento crítico, autoestima, salud, identidad cultural y acceso a oportunidades globales desde la primera infancia y como pieza clave del Multilingual Foundation.

Nuestro modelo parte de una idea sencilla, pero poderosa: si queremos cambiar el futuro de una comunidad, debemos proteger y desarrollar el cerebro de sus niños desde el inicio.

Por eso, Multilingual School no es solamente un colegio bilingüe. Es un laboratorio educativo y social que integra cuatro frentes fundamentales:

  1. Nutrición y lucha contra la anemia infantil
    Porque un niño necesita un cerebro fuerte para aprender, crear y decidir.
  2. Educación de calidad con estándares internacionales
    Porque no basta con asistir a la escuela; los niños deben comprender, razonar, expresarse y resolver problemas.
  3. Inmersión en inglés desde los 2 años
    Porque el inglés abre puertas, pero también porque el bilingüismo temprano fortalece el desarrollo cognitivo y prepara a los niños para un mundo global.
  4. Conexión social y cultural entre distintos estratos
    Porque el talento necesita redes, referentes y vínculos para convertirse en oportunidad real.

Con el tiempo, descubrimos también que el proyecto no debía quedarse solo en el inglés. En una región como Cusco, el quechua no podía ser tratado como un recuerdo del pasado, sino como una herramienta viva de identidad, orgullo y conexión.

 Por eso comenzamos a desarrollar un sistema propio de enseñanza del quechua para niños que nunca tuvieron contacto con este idioma, usando cuentos, canciones, historietas y personajes. Nuestro sueño es que el inglés y el quechua se conviertan en puentes: el inglés para abrir el mundo, y el quechua para reconciliarnos con nuestras raíces.

Multilingual Foundation busca trabajar en toda la pirámide social. No creemos que el desarrollo se logre separando a los niños por origen, ingreso o apellido. Creemos que el Perú necesita espacios donde los niños de comunidades andinas, familias de clase media y familias con mayores oportunidades puedan compartir valores, lenguajes, historias y sueños comunes.

Porque una sociedad fragmentada no puede construir futuro.

Nuestra primera etapa ha sido demostrar que este modelo funciona en Cusco. Que niños desde los 2 años pueden vivir una inmersión real en inglés. Que pueden aprender jugando. Que pueden desarrollar independencia, autoestima, pensamiento lógico y habilidades sociales. Que las familias pueden involucrarse. Que la educación puede ser exigente sin dejar de ser humana.

Pero nuestro propósito final va más allá de nuestras aulas.

Queremos llevar este modelo a comunidades altoandinas, adaptarlo a sus realidades, fortalecer la nutrición de los niños, complementar su educación, potenciar su bilingüismo natural en quechua y español, y abrirles una nueva puerta con el inglés.

No buscamos entregar regalos. Buscamos construir capacidades.

No buscamos crear dependencia. Buscamos formar autonomía.

No buscamos que los niños abandonen su identidad. Buscamos que se sientan  orgullosos de ella y, desde allí, puedan mirar al mundo sin miedo.

Multilingual Foundation nació de años de trabajo, de frustraciones, de preguntas difíciles y de una certeza profunda: los pueblos no son pobres por falta de talento. Muchas veces son pobres porque el sistema llegó tarde, alimentó mal, educó poco, discriminó mucho y luego llamó “falta de mérito” a lo que en realidad fue falta de oportunidad.

Nuestra historia es la historia de una respuesta.

Una respuesta desde Cusco.
Una respuesta desde la infancia.
Una respuesta desde la educación, la nutrición, los idiomas y la dignidad.

Hoy seguimos construyendo este camino con la misma convicción con la que empezamos: si formamos niños sanos, seguros, bilingües, orgullosos de su cultura y conectados con el mundo, podremos transformar no solo sus vidas, sino también la historia de sus comunidades.

Multilingual Foundation
Formando a los verdaderos líderes del futuro.
Raising the right leaders of tomorrow.